Bebés y golpes en la cabeza: cómo cuidarlos

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Enviado por: Lucia Vazquez

Una preocupación constante de los padres son los bebés y los golpes en la cabeza, y saber cómo cuidarlos. Los golpes en la cabeza siempre son graves, pero más aún a edades tempranas, por lo que es importante no sólo saber cómo evitarlos sino también qué hacer en caso de que nuestro hijo se golpee accidentalmente.

Golpes en la cabeza

Los niños se golpean más fácilmente la cabeza que los adultos, principalmente porque no pueden controlar los movimientos de la misma, su cabeza es más grande en relación al cuerpo, y su centro de gravedad está más cerca de la cabeza. También, como están aprendiendo nuevas habilidades, tienen más riesgo de caerse.

Los golpes más violentos conllevan una contusión. En este caso, el niño puede perder el conocimiento o tener problemas de visión, memoria o equilibrio. En general, los efectos son menores y temporales.

Para saber si el pequeño tiene una conmoción, podemos guiarnos por si ha perdido la conciencia, tiene sueño, mareos, vómitos, confusión, irritabilidad, vemos sangre en la nariz, boca u oídos. Si respira de forma irregular o tiene convulsiones debemos llamar rápidamente a los servicios de emergencia.

Sin embargo, en la mayoría de los golpes accidentales el niño no se hace daños mayores, ya que el golpe jamás llega al cerebro -la naturaleza es sabia-. Igualmente, debemos cuidar durante al menos dos días que no tenga vómitos, se sienta confuso ni esté somnoliento. Es necesario que, en la primera noche lo despertemos un par de veces. No es necesario mantener al niño despierto, aunque sí podría ser de ayuda durante una hora después del golpe para ver si su comportamiento es normal. Contrario a lo que se cree, es normal dormir tras un golpe en la cabeza.

En general los golpes y cortes se curan rápidamente, y no revierten mayor gravedad aunque suelen sangrar mucho por la zona. Debemos aplicar presión en la zona con un paño limpio durante al menos 15 minutos y hielo en las zonas inflamadas.

Mi niño golpea intencionalmente su cabeza

Es común que los niños y bebés golpeen intencionalmente su cabeza: casi un 20% -aunque son más los niños que las niñas- lo hacen. Esto suele suceder a partir de la segunda mitad del primer año y hasta los 24 meses de edad.

En general, un niño se golpea la cabeza buscando autoconsuelo, para aliviar el dolor, por frustración, necesidad de atención o por un problema en el desarrollo. Por esta razón, debemos darle atención a nuestro hijo pero no mientras se golpea.

Es importante que no nos preocupemos en exceso si los casos son aislados, pero sí que intentemos protegerlo: por ejemplo, si siendo bebé lo hace, ver que en la cuna no existe ningún clavo o tornillo sobresaliendo. Debemos fomentar el amor, la confianza y la autoestima del pequeño e iniciar una rutina de relajación. Si el problema persiste, consulta con el médico.

Otras lesiones

Se ha demostrado que determinados movimientos bruscos que hacen los padres con sus bebés pueden provocarles lesiones, causar discapacidades e incluso la muerte. No es necesario alarmarse, pero tenemos que ser conscientes de los riesgos que esto conlleva.

¿Cuándo puede llevarse a cabo el síndrome del bebé sacudido? Generalmente cuando los padres se encuentran exhaustos, cansados y no saben cómo hacer que el bebé pare de llorar. Sin embargo, es imposible que suceda en interacciones normales con el bebé, ya que es un movimiento deliberado y brusco de su cabeza hacia atrás y hacia adelante.

El niño puede sufrir daños en los ojos -incluso ceguera-, discapacidades auditivas, del habla, daños en el cuello y la columna, trastornos de aprendizaje, problemas de conducta, estado vegetativo, problemas en el desarrollo físico y cognitivo, convulsiones y muerte.

Prevenir lesiones en la cabeza

  • Ser amable con tu bebé.
  • Nunca dejar al niño en lugares altos desde donde pueda caer.
  • No dejar solo a un bebé en un sitio sentado.
  • Debemos bloquear las escaleras.
  • Hacer que utilicen cascos cuando sea necesario.
  • De el buen ejemplo con pequeños actos, como ponerse siempre el cinturón de seguridad.

Si bien el tema de los bebés y los golpes en la cabeza no es fácil, debemos tener en cuenta que con unos cuidados básicos podemos evitar un montón de problemas a futuro.

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