Cuento del conejito de Pascua

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Enviado por: Lucia Vazquez

A veces es difícil relacionar el significado de los huevos y el conejo de Pascua con la resurrección de Jesús. Sin embargo, hay diferentes leyendas que lo vinculan con esta fecha tan especial. Por eso, no hay nada mejor que contarle estos cuentos del conejito de Pascua a nuestros hijos.

Historias del conejo de Pascua

Hay diversas historias, pero todas comienzan en Alemania, donde surgió la figura del conejo de Pascua.

Por ejemplo, para explicar la relación entre los huevos y el conejo, se dice que un día un pájaro con un hermoso canto que estaba muy herido, fue rescatado por un hada durante la Pascua, convirtiéndolo en un conejo y salvándolo así de un mal destino. De esta forma, a pesar de que era un conejo, aún podía poner huevos, que regalaba al hada coloreados en forma de agradecimiento.

Por otro lado, se dice que estas tradiciones eran populares y nada tenían que ver con la Semana Santa, aunque se fueron introduciendo en ella. Esta tradición se remonta la siglo XIII pre-cristiano en Alemania, cuando aún eran politeístas. Eostra, diosa de la fertilidad y la primavera, tenía como símbolo el conejo, porque es uno de los animales más fructíferos en cuanto a crías.

Además, la primavera significa la nueva vida y los huevos eran un signo de fertilidad. Recién en el siglo XV se relaciona todo esto con la resurrección de Jesús, como una celebración de nueva vida. En 1680 ya se escribían los primeros cuentos sobre el conejo de Pascua y sus huevos.

Cuento para niños sobre el conejo de Pascua

Había una vez un rey tenía un mago muy poderoso en la corte. El mago le regaló una gallina que ponía hermosos huevos de colores, ideales para regalar. Pero como el rey era muy ambicioso, le pidió si la gallina podía poner huevos de oro. Se hizo muy rico, y era envidiado por otros reyes, por lo que temía que le robaran su gallina. De esta forma, cuando tenía visitas, la gallina era escondida y sustituida por una común en la jaula.

Un día, mandó a traer de nuevo a la gallina en la jaula, pero tan solo vio un conejo blanco. Enojado, llevó el conejo al bosque y lo abandonó, y mandó llamar al mago. Cuándo le preguntó al mago qué había pasado con la gallina y por qué no la había puesto en la jaula, el mago contestó: “sí, la puse, solamente me olvidé de convertirla de nuevo de conejo a gallina”.

Nunca volvieron a encontrar el conejo blanco, pero a partir de ese momento, los niños encontraron huevos de colores escondidos por el reino. Y de vez en cuando, alguno con suerte encuentra uno de oro.

Otras curiosidades

Los primeros conejos y huevos de Pascua de chocolate llegaron en el siglo XIX y eran de chocolate macizo –no tenían ningún juguete o golosina en el interior– .

Además, las Pascua, luego de Halloween, es la mejor época para confiterías, pastelerías y fábricas de dulces. Es una época donde se compran todo tipo de dulces.

El huevo de Pascua más grande del mundo tenía 25 metros de altura y estaba hecho de chocolate y malvaviscos. ¡Pesó más de cuatro mil kilos!

¿Les ha gustado el cuento del conejito de Pascua? ¿Conocen algún otro?

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